Carta a mi yo de 8 años

 

El blog cumple 2 años y, con todas las cosas que me ha regalado, quería corresponderle… Es difícil pensar un regalo para alguien que te ha dado más de 69.000 visitas, abriendo ventanas no sólo a mi mundo, sino también al tuyo, que cuando lees mis palabras tanto me das al permitirme conocerte, sentir tu generosidad, saberte parte de mí… Parte de mí… Tal vez deba regalarle una parte de mí…

carta a mi yo de 8 años

CARTA A MI YO DE 8 AÑOS

Querida Ana,

Han pasado 30 años desde que lees esta carta; 30 años plenos, llenos de momentos buenos y algunos no tanto, pero aunque los últimos te duelan, verás que también te ayudarán a crecer y a ser más feliz en cada uno de los otros. Descubrirás, además, que el color de cada día depende más de ti, de cómo tú lo quieras pintar, que de lo que ocurra fuera, aunque desde fuera una palabra, una canción, una mirada, siempre te ayudarán a esbozar una sonrisa.

No voy a advertirte de nada ni a ahorrarte ninguno de esos momentos: 30 años después soy muy consciente de que todos suman, de que hasta los más pequeños han conformado la Ana que soy hoy, tan igual y tan diferente a ti…

Entre tu edad y la mía tenemos dos hijos, de 7 a 9 años, y como no podía ser de otra manera, tienen cosas de ambas :) No te puedo contar más amores porque te perderías parte del camino, pero hoy serás muy feliz.

Te diría que disfrutases nuestra vida con los ojos bien abiertos, el corazón presto para el amor, la mente para el conocimiento, déjandote sorprender por ti misma… pero ya lo vas a hacer así, y lo vas a hacer muy bien, porque aunque a veces creas que sufres más de la cuenta, los rendimientos de las alegrías superarán con creces las pérdidas. Tu mirada se irá haciendo más flexible, más tolerante según vivas en ti misma experiencias; sabrás que no todo tiene un porqué, que a veces las cosas son porque son y así está bien, muy bien, aunque ahora creas que todo debe tener una explicación.

Será porque ahora soy madre, pero te daría, quizá, sólo este consejo: no te alejes de Mamá cuando creas que no va a comprenderte, o que quizá censure lo que hagas… no te alejes porque ella no siga patrones en una edad en la que para ti la lógica rige el universo. Ella sabe mucho y siempre te va a proteger, como pueda, como sepa, pero siempre… Es la mujer más buena y generosa que posiblemente conozcamos nunca, así que déjate querer y quiérela mucho. Tú, en tu sitio, con tus razones y tus muros contra los que necesitas chocar por ti misma, pero cerca.

No te alejes del Avi tampoco, disfruta de las personas que te quieren, de la Yaya, de nuestro hermano, Papá, Natalia… Vamos a tener tantos recuerdos maravillosos…

Sé como eres (cómo ibas a ser si no :) y confía en mí, porque ser tú, ser yo, te servirá siempre; en lo fundamental, sigo siendo tú, aunque quizá, ahora sonrío más… Gracias por estar aquí, todavía, conmigo.
Con toto nuestro amor,
Ana

Un beso muy grande para Nuria, Isa, Natalia y Lu porque con ellas nació esta carta que tanto me ha estado rondando… Gracias por compartir tanto y hacerme crecer.