No puede haber yin sin yang,
ni cielo sin tierra.
No puedo ya vivir sin ti, mi amada Gea.
Has desterrado mi caos y mi noche,
haciendo un pausado concierto del estruendo que en mí rugía.
Componemos juntos este rock progresivo, inacabado,
enseñándonos el baile a medida que surge la melodía.
Al igual que nada existe en estado puro ni permanece inalterado,
nuestra canción va creciendo y cambiando, con cada reto, con cada paso.
Superaremos juntos cualquier tormenta,
despejaremos el camino con nuestras manos encallecidas,
y aunque a veces caminemos a tientas,
siempre encontraremos la luz entre los soles y las estrellas.
Sé que a veces la prosa irrumpe en mitad de un verso,
un presente que demanda el tiempo,
impaciente, sale al paso de su propia armonía,
pero que puedo decir, que aún así la entiendo.
Pasado y futuro ya tienes, tendrás pues también tu presente.
Reanuda el canto, déjame a mí la prosa y yo curaré esa herida,
aunque sea en silencio con mis brazos y no con inspirada lírica.
27 enero, 2014 @ 10:51
Una carta SÚPER BONITA… tendrás al cielo enamoradito perdido… un besazo! Mar
27 enero, 2014 @ 15:38
Si se pasa por Tiffany’s dile que tienes una amiga a la que quieres mucho y que su talla es la 8 para anillos :P
27 enero, 2014 @ 22:51
No puede haber yin sin yang,
ni cielo sin tierra.
No puedo ya vivir sin ti, mi amada Gea.
Has desterrado mi caos y mi noche,
haciendo un pausado concierto del estruendo que en mí rugía.
Componemos juntos este rock progresivo, inacabado,
enseñándonos el baile a medida que surge la melodía.
Al igual que nada existe en estado puro ni permanece inalterado,
nuestra canción va creciendo y cambiando, con cada reto, con cada paso.
Superaremos juntos cualquier tormenta,
despejaremos el camino con nuestras manos encallecidas,
y aunque a veces caminemos a tientas,
siempre encontraremos la luz entre los soles y las estrellas.
Sé que a veces la prosa irrumpe en mitad de un verso,
un presente que demanda el tiempo,
impaciente, sale al paso de su propia armonía,
pero que puedo decir, que aún así la entiendo.
Pasado y futuro ya tienes, tendrás pues también tu presente.
Reanuda el canto, déjame a mí la prosa y yo curaré esa herida,
aunque sea en silencio con mis brazos y no con inspirada lírica.
Urano
27 enero, 2014 @ 22:58
Pues me has dejado sin palabras a mí…
Tomo las tuyas, vente…