Un post sencillo

Hoy probaré a escribir un post sencillo… uno de esos que se escriben de un tirón y que no hay que releer para entender ;)

El Cielo y yo hemos pasado varias semanas difíciles y hemos puesto mucho de nuestra parte para que en los próximos meses en la Refamilia vayamos a vivir momentos maravillosos, porque lo serán y porque estaremos muy atentos a todo lo que ocurra para disfrutarlo (¿he contado ya lo del secreto de la felicidad?, ¿lo de ser feliz con las pequeñas cosas y hacer felices a los demás…?) Estamos añadiendo juntos nuevas sensaciones al camino, de las cálidas, de las que hacen que la senda merezca tanto la pena…

Estoy deseando poner en palabras ese camino, pero aún es pronto, estamos dando los primeros pasos y no queremos trastabillar, y soy muy consciente de que primero necesito vivir para luego poder escribir, así que aunque ande un poco callada últimamente, podría decirse que estoy trabajando en futuros posts :)

Tengo el corazón (y la pasión, y los pensamientos…) comprometido con más de un pretendiente, pero no me importa, porque espero que sea lo suficientemente grande para dar cabida a todos mis amores. A veces creo que no podré, que tendré que renunciar a algún amante, pero una buena amiga ríe cuando le digo que tendré que posponer algo y me dice que el año que viene volveré a estar suspirando por otras tantas ilusiones, porque las personas enamoradizas de la vida somos así…

Estos días me siento particularmente querida por amigos que se emocionan con nuestra felicidad (¿se puede ser más generoso?); mimada por amigas que te dedican maravillosas palabras en un nuevo libro rebonito (¡qué de cosas por contar!) y te dejan ver la prueba que irá a la imprenta mañana; honrada por amigas psicólogas que recomiendan posts especiales a personas que deseo de corazón que salgan de su agujero… Abrazada por personas que no conozco pero de las que veo su rastro en las estadísticas y no puedo dejar de dar gracias…

Emocionada porque hace unas semanas fui invitada a hablar de este blog que compartimos, porque en unos días volveré a Puntomom rodeada de caras conocidas y amigas queridas, porque en unas cuantas semanas más podré, junto al Cielo, hablar de Refamilia cenando con una de esas personas con las que debiste compartir estrella en los orígenes del universo…

Yo sé que soy una emocionada de la vida pero, ¿acaso no tengo mil y un motivos para sonreír?

Se nota que estoy a punto de coger unos cuantos aviones por trabajo, porque éste vuelve a ser un post sin ton ni son :) Suelo sentirme en deuda cuando después de tanto tiempo escribo algo algo “pequeñito”, no puedo evitarlo, pero a veces tiene que ser así… ¿dejas que te abrace para compensar?